La recogida de los cadáveres de los animales y los ataques del lobo -y otras especies- son dos problemas que preocupan sobremanera a los ganaderos de las zonas loberas, hasta el punto de considerar que es preciso llevar adelante una modificación de la normativa más favorable a la concesión de animales muertos a la fauna para paliar los estragos.

Las organizaciones agrarias hacen especial alusión al ovino, como un sector que debe contar con una mayor flexibilidad.
Ganaderos de Sayago ponen de manifiesto que nunca, como hasta la fecha, se había visto a los alimoches rondar los rebaños en la época de parto, en busca de las crías. Incluso hablan de una disminución de la presencia de buitres en zonas ganaderas que anteriormente les atrajo por el suministro alimenticio.
Esta preocupación por la recogida de cadáveres y los ataques del lobo centró la pasada semana unas jornadas en Cantalejo (Segovia), organizadas por la Coag y que contaron con la presencia de representantes de las organizaciones agrarias y técnicos del Servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. «El campo está desierto de animales y la recogida de los cadáveres es un lío» expresó ayer el ganadero segoviano de Coag Juan de Frutos.

Tanto técnicos como ganaderos «coincidieron en poner en entredicho la normativa sobre la recogida de cadáveres de animales para mantener la gestión del lobo en la región» según informó la agencia Ical. Y ésta «fue una de las conclusiones a las que se llegó».
Tanto el presidente de Coag en Ávila, Jesús Muñoz, como el técnico de la Consejería de Medio Ambiente, Ignacio Molina García, señalaron que junto con el control de los individuos la modificación de la normativa obliga a eliminar los cadáveres de la ganadería extensiva, podría aportar alimento a los lobos y con ello reducir los ataques a los rebaños. Esta eliminación de los cadáveres se puso en marcha con el mal de las vacas locas, por lo que desde entonces es preciso incinerar todos los animales muertos.

El encuentro se desarrolló en el Ayuntamiento de Cantalejo y, durante su desarrollo, la organización agraria propuso que la Administración asuma la indemnización de los daños, lo que, según la Junta, ya es un hecho y, además, Castilla y León es la única región que paga el lucro cesante, según recordó el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente en Segovia, Rodrigo Suárez.

Ical informa que «el responsable del Servicio de Agricultura y Ganadería, José Martín Sánchez, dijo que la Consejería es sensible a estos problemas, y señaló que lo ideal es llegar a un punto de equilibrio entre ganaderos y defensores del Medio Ambiente».
Para lograr dicho objetivo el técnico de la Junta apuntó que esa es la finalidad del Plan de Gestión del Lobo al Sur del Duero, un documento en el que participan todas las partes implicadas pero que no está previsto que se aprueba de forma inmediata dado el conflicto de intereses. Mientras tanto, anunció que para eliminar problemas, la Junta ha autorizado el sacrificio de siete u ocho ejemplares, de ellos, dos en Segovia, de los que se encargarán las patrullas especializadas.

La Brigada de Control del cánido, que opera en la provincia de Zamora desde el mes de enero de 2003, abatió el pasado años cuatro lobo y más de una veintena de perros asilvestrados, según informó recientemente la Junta. Se trata de una Brigada formada por dos celadores de Medio Ambiente que interviene en colaboración con los agentes medioambientates de la Junta y con los técnicos del Servicio de Medio Ambiente.
Al sur del Duero el lobo está considerado como especie no cinegética, goza de un estatus de conservación recogido por la Directiva de Hábitat europea que no deja de generar polémicas por la autorización de batidas de descaste.

La COAG rechaza la obligación de suscribir un seguro
Los técnicos de la Junta recordaron que desde 1999 está en vigor una línea de ayudas para cubrir las franquicias establecidas para estos siniestros, y que regulan las ayudas para compensar el lucro cesante causado por los ataques de lobos. Y una tercera línea pasa por la apertura de una asistencia técnica a ganaderos afectados por ataques de lobos y perros asilvestrados que ayuda a los ganaderos que han sufrido un siniestro «tanto en la acreditación de que el mismo lo ha ocasionado un cánido, como en la cumplimentación de los trámites administrativos del seguro» según informó Ical.
Desde la organización agraria de Coag se reclamó la eliminación de la obligatoriedad de suscribir un seguro para tener acceso a las ayudas oficiales, así como que la recogida de los cadáveres que se producen por los ataques de lobos sean asumidos en su integridad por la Administración.



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